domingo, 6 de abril de 2014

El Cielo dentro de nuestras tripas

   
 
 Aceptando limpiarnos de nuestros desechos acumulados, llegaremos a florecer con belleza pura en medio de las opciones del entorno que pueden envenenarnos
 
 
       En la Medicina tradicional china, se consideran los órganos emparejados, según cada energía estacional. Así vemos que Hígado y vesícula biliar primaverales se acoplan, como Corazón e Intestino delgado del verano, Bazo-Páncreas con Estómago en el elemento tierra y Pulmón con Intestino grueso en otoño. En este post queremos profundizar en esta última pareja, y para ello nos centraremos en una técnica de salud bien valiosa: La Hidroterapia de Colón o Colonoterapia.
     Si el Pulmón es el órgano-meridiano que forma junto al Corazón -al que nutre directamente- la circulación menor del organismo, y la medicina china le nombra como Primer ministro del emperador, el Intestino Grueso cuando está sano nutre al cuerpo, y sobre todo elimina lo que sobra, para que la vida siga bien. En esta sociedad occidental egoísta que se enfoca en acumular continuamente, el estreñimiento crónico es una de las consecuencias por este desvío de lo natural.

    Tras décadas de mala alimentación, unida a otras intoxicaciones varias, nuestro intestino grueso, y en especial el colon, acaba convirtiéndose en un 'estercolero', fuente de contaminación para el resto del organismo. Esa falta de generosidad altruista en nuestro estilo de vida acaba volviéndose en contra nuestra, envenenados por nuestros propios desechos sin reconocer ni expulsar. Ese desprecio por las leyes naturales básicas al final se paga y bien caro.
    Cuando una persona se plantea hacer cambios dietéticos de calidad, su vida cambia. Por ejemplo, una opción dietética vegetariana puede llevar a ser más solidario con las especies animales, abandonando el enfoque antropocéntrico ante la vida. O adoptar el consumo regular de alimentos ecológicos en nuestra dieta omnívora, nos hace colaborar con maneras más dignas de tratar el medio ambiente. En ambos casos, nuestra salud física mejora al tiempo que asumimos relaciones más impecables con nuestro entorno.
 
Al cuidar nuestro cuerpo-mente, miramos el entorno con otros ojos,
  podemos cuidar plantas y animales como gente hermana de un mismo hogar
 
    Para que este camino de salud se recorra más armoniosamente, se recomienda combinar los cambios en la dieta con técnicas de limpieza que ayuden a vaciarnos del lastre acumulado. Es parecido a las técnicas usadas en feng shui, donde primero hay que limpiar, ordenar los espacios antes de proceder a su potenciación con los llamados armonizadores.
    Podemos depurar el organismo con alimentos depurativos (como los zumos verdes) o con la práctica de ayunos, o dietas depurativas (de arroz, uvas, sirope arce..). La tecnología moderna también nos brinda ayudas para apoyar este proceso de vaciado con eficacia. La hidroterapia de colón es una experiencia sencilla, y una vez que la persona 'vence' su barrera mental o cultural  al tratarse de una parte del cuerpo tabú, puede ser también una experiencia de recogimiento para estar con uno mismo de manera profunda e íntima.
 
El agua siempre purifica, con su capacidad innata de moverse
 y desapegarse de por donde pasa
 
    De todos es sabido el poder limpiador del agua, que nos purifica. Al meter agua agradablemente caliente a presión, se favorece desincrustar toxinas pegadas a los tejidos hace bastante tiempo. Por otra parte, ser conscientes en el presente al contemplar visualmente como dejamos partir heces con toxinas, puede ayudarnos a incorporar hábitos más saludables en nuestra vida. En este sentido, soy de la opinión de tratar de crear un espacio de silencio o de recogimiento en la sesión, o en parte de ella. Si la experiencia nos inspira positivamente lo suficiente, tal vez podamos mantener este estar atentos en lo que comemos y como defecamos, para que ambos actos ganen en salud y en presencia cotidiana.
 
     Como si entrásemos en una 'cueva' en la tierra, así en una sesión
    de colonoterapia nos recogemos y abrazamos nuestra oscuridad
 
     Asumir el juego continuo de la luz y la oscuridad, de la armonía y el desequilibrio, de la belleza y la fealdad.., así navegaremos con el uso de nuestra libertad humana, para ser más capaces de seguir disfrutando el placer de comer o beber sin por ello envenenarnos o maltratar tanto a plantas y animales de este hermoso planeta. Esta primavera puedes darte un regalo y experimentar con mente receptiva la limpieza de ese espacio celestial de tu interior que es el Intestino grueso. ¡Se generoso contigo!
 

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