martes, 25 de febrero de 2014

Sobre Sincronicidad: Espacios vivos y Relaciones plenas

 
 
 

 
 

'Es la coincidencia en el tiempo de dos o más sucesos relacionados entre sí de una manera no causal y que tienen el mismo significado para el receptor de los mismos.'
 
     Hace unas semanas navegando por la red, di con un blog, al parecer ya no activo, y un artículo sobre sincronicidad me llamó la atención. Este post comienza con su definición, para profundizar desde sus líneas y esbozar una propuesta desde el feng shui interior. En ese artículo, Cristina Valiño comentaba también: 'La esencia de la sincronicidad es que un patrón determinado tiene un significado o valor para la persona que lo experimenta. Los fenómenos psíquicos y físicos se vinculan a través de un significado, existe una correspondencia de un fenómeno subjetivo (interno) con un fenómeno objetivo (externo).'
    En la práctica de feng shui, la aplicación de los principios generales o 'leyes' de esta ciencia-arte, precisan de una vivencia personal ("tu feng shui personal"). Sin ella, dicha práctica se convierte en una cáscara vacía y en una envoltura mental, sin conexión con la vida real. Nosotros necesitamos dotar de significado genuino  a los cambio que queremos impulsar en nuestros lugares.
 
 
    Cuando aceptamos que 'todo está conectado con todo', el cuidado y disfrute en el hogar permite un puente permanente para que podamos cocrear activamente con la vida, afectando a nuestras relaciones. De ahí, que podamos establecer una correspondencia sincrónica entre los espacios como fenómenos internos y las relaciones que ocurren 'en nuestro mundo exterior' como fenómenos externos.

martes, 18 de febrero de 2014

La técnica del 'huerto instantáneo' en permacultura: un ejemplo práctico

 
  
 
Vista panorámica del bancal tras la tarea de aplicar la técnica del huerto instantáneo
 
    
      La estrategia de diseño ecológico del movimiento de la permacultura tiene iconos bien conocidos entre ejemplos de optimizar las numerosas técnicas  biológicas de cultivo, como el huerto en espiral para aromáticas, el huerto mandala en base a caminos de ojo de herradura, o el gallinero adosado al invernadero, que dispone de acceso al vergel de frutales, por citar un par de ejemplos.
    En este post vamos a describir de forma sencilla la técnica del 'huerto instantáneo', que prepara un terreno para empezar a cultivar en él. Se trata de desbrozar, aportar materia orgánica abundante, proteger nuestras plantas de las adventicias, empajar y sembrar. El acabado estético del huerto puede sorprender a muchas personas, así como la manera de sembrar o trasplantar en medio de la paja, agujereando los cartones o periódicos mojados que hay debajo de ella.. vamos a verlo con unas imágenes.
    Se trata de un pequeño bancal de algo más de 1m2, que hace unos años construimos como jardinera profunda, de obra, adosado al aljibe en la parte trasera de la parcela. Este lugar da al sureste y tiene suficiente luz. Al principio aportamos materia orgánica en cantidad, y este bancalito siempre ha sido muy agradecido. Ahora, tras el invierno, lo vamos acondicionar aplicando la técnica del 'huerto instantáneo' en escala reducida, y respetando las plantas que ya teníamos (normalmente esta técnica se aplica en áreas en barbecho sin vegetación inicial significativa).
 
    
1.- Después de desbrozar o de retirar el acolchado viejo y airear la tierra (quitando la primera capa de hierbas adventicias con la azada cuando se cultiva el terreno por vez primera), podemos añadir tierra buena. También preparamos los periódicos o cartones y las plantas a trasplantar o sembrar.

miércoles, 12 de febrero de 2014

De nuevo en primavera: Si queremos renovarnos, vayamos en esa dirección


 
 

 
     Queremos a menudo lograr nuestros sueños, y sin embargo, pareciera que  vivimos sin acercarnos a ellos cada día un poco más. Por qué sucede esto? ..Porque quizás no nos conocemos ó ..porque realmente no deseamos esos sueños y son fantasías? ó ..porque, a saber!! Inevitablemente el destino de nuestra vida manifestada se expresa a veces y se repliega otras. Así es la manera en que experimentamos las suficientes facetas de la vida, para que nuestra alma o ser en verdad crezca.

 
 
     Por el camino nos metemos en embrollos, algunos de los cuales nos lleva años reequilibrar, ya que afectan apersonas que conocemos un día y con las que establecemos lazos bien significativos: hijos, propiedades, conflictos, pasiones, etc.. Y en medio claro que sí, hay mucho aprendizaje, y con el tiempo, si la vida nos encuentra más centrados que angustiados, empezamos a vislumbrar que en el fondo todo es más sencillo.

sábado, 8 de febrero de 2014

Febrero en el jardín y las primeras labores tras el invierno

   
 
 
 
          Este final de invierno no está helando por casa; con todo lo incómodo de llevar toda la semana lloviendo, la tierra se empapa y las plantas lo agradecen. También puedo volver antes a las tareas del jardín, dado el buen tempero de la tierra. Simultáneamente a preparar los primeros semilleros,  estoy acondicionando algunos rincones del jardín. Retiro el acolchado de los pasados meses, para evitar exceso de humedad, y aireo la tierra ahuecándola con la minilaya -como un tenedor grande- para que cuando vuelva el sol pueda calentarse.
 
 

 
 
 
     Estoy trasplantando iris, una de las plantas de flor, que junto a caléndulas y margaritas, mejor se han adaptado en esta parcela. Las he colocado en el fondo de un bancal que tiene lilos, y dos hibiscos, que pronto podaré. Delante de los lirios he colocado una línea de fresones, entre los que he sembrado espinacas. Delante de ellas, he sembrado bulbos de cebolleta blanca que encontré el otro día en el vivero de Cadalso cuando fuimos a comprar algunas flores para alegrar la entrada a la casa.
 
 
     De paso, me he animado a retirar acolchado viejo y muy mojado de otros rincones junto al estanque. Es una suerte que nuestra mini área silvestre que llamamos bosquecillo, con sus apenas 40 m2, se 'coma' casi toda la materia orgánica que vamos retirando del resto del jardín. Este 10% del jardín es un auténtico desahogo para no crear basura afuera y evitar quemar dentro, además de experimentar continuamente viendo como la naturaleza te sorprende si le das mayor libertad.
 
    En próximas semanas, voy a desmantelar el cajón de 700l de capacidad, que fue el experimento de horticultura el pasado año. No compensa todo el trabajo que requiere lo que hemos conseguido de cosecha o lo aprendido, y por otra parte, ocupa un espacio precioso justo en el rincón de descanso, y lo agobia bastante. Este año experimentaremos por vez primera con tecnología de EM, los microorganismos tan afamados. Tanto para acelerar el compostaje en montón, como para mejorar la calidad del suelo, con fertilizante líquido.
 
 
    Tras el intento fallido de retomar los semilleros hace dos años, de nuevo ahora nos hemos animado. Hemos preparado dentro del salón de casa, y sobre una mesa baja que está junto a la chimenea, el nuevo 'campamento base'. Estos pasados tres días hemos sembrado 4 bandejas circulares, una con tagetes, clavel y gypsofila; dos con hortalizas (calabacín/ puerros y espinacas) y la cuarta con pimientos italianos y albahaca morada). El sustrato elegido, es compost semi-hecho cribado fino y arena de rio, más o menos 60% y 40% respectivamente. Hemos reciclado un pulverizador, que recargamos con agua de lluvia.
 
 
     Hemos colocado un cristal redondo encima, y unos recortes de aislante tipo acampada para los laterales por donde metemos las bandejas. El cristal apoya sobre cinco tacos de madera. Hemos colocado entre la mesa y las bandejas: una manta eléctrica -por si hace falta aportar calor por las noches o cuando no estemos para encender la chimenea-, una colcha por estética y un plástico gordo justo bajo las bandejas.
 
 
 
    Estamos apoyando el trabajo de germinación de las semillas con cuarzos blancos y otras piedras semipreciosas (malaquita, jaspe rojo, amatista, turmalina, crisocola..) que hemos colocado en los bordes de las bandejas, junto a los tacos de madera y sobre el centro del cristal. El toque final lo dan el termómetro en el centro del espacio para vigilar la temperatura adecuada y unas flores secas con una mariposa roja, que hablan del medio natural que pronto disfrutarán las nuevas plantitas. En próximos post os compartiremos como evolucionan los semilleros en las siguientes fases.
 
 

martes, 28 de enero de 2014

Cuando un huerto puede ser un jardín


    
Panorámica del área silvestre de nuestra casa
 
     La semana pasada navegando por blogs de jardinería ecológica, tuve la fortuna de dar con una joya, y un autor que no conocía, Jesús Arnau. Reconozco que estoy encontrando en su lectura muchas afinidades y satisfacciones, que me hacen motivarme en los próximos trabajos con el jardín en casa, una vez dejado atrás un invierno más. "Cuando un huerto puede ser un jardín", es una sencilla aproximación a la jardinería natural y a sus numerosas y gratificantes posibilidades.
     Estoy de acuerdo con Jesús que resulta fundamental permitir un diálogo continuo entre la naturaleza y nosotros. A menudo la naturaleza parece querer llevarnos la contraria haciendo que una planta soñada por nosotros no funciones en el jardín. Otras son los insectos los que parecen estar en guerra con nosotros. Y, sin embargo, cuando vamos aceptando las 'reglas del juego' presentes en el medio natural, gradualmente entramos en el fluir de como ocurren las cosas de verdad. Dejamos de luchar  y resistirnos, y empezamos a comprender que la jardinería natural es una oportunidad de acercarnos a las leyes naturales de la vida.

Milenramas y espuelas de caballero junto al ginko en la valla delantera


      Por ejemplo, cuando empezamos a manejar sencillas asociaciones de plantas, hortalizas diferentes o plantas ornamentales mezclada con hortalizas en el mismo bancal, nos damos cuenta que sucede como en la vida nuestra, que realmente hay más química entre unas personas que entre otras. Se trata de ir averiguando que plantas precisan qué nutrientes para poner cerca las plantas con necesidades distintas. Por otro lado, precisamos poner juntas plantas con necesidades de agua similares o de terreno.
 
Caléndulas anuales e Iris vivaces entre groselleros blancos

         La convivencia de la jardinería ornamental con el huerto ha de sacar lo mejor de ambas; podemos jugar con el diseño curvilíneo de los caminos secundarios para dar más ligereza y movimientos a los bancales. Al acolchar con gravilla blanca los caminos se libran de cantidad de adventicias -y nosotros de trabajo extra- y al tiempo, se crea un efecto de más luminosidad, positivo para el ánimo al trabajar (en especial en los cortos días de otoño e invierno). Trataremos siempre de conjugar los aspectos prácticos (de orden y eficacia para poder hacer las tareas en el huerto-jardín) con la manera de conseguirlo a través de un toque de belleza artística, imaginativa.
 
 
 
       Todo jardín comestible se verá realzado con la presencia de un estanque u otro elemento acuático suficientemente vistoso. Será un foco de belleza y entretenimiento, además de proporcionar un punto importante al desarrollo de la vida silvestre. Los estanques son altamente productivos y fértiles, ofreciéndonos un agua de riego nutritiva para nuestro huerto. También podemos dirigir a ellos parte del agua de lluvia que cojamos en el tejado de la casa.
 
 

          Queremos con estas líneas animaros a que forméis parte de los numerosos 'obreros verdes' que disfrutamos creando vida allá donde vivimos. Nuestras amistades y familiares podrán beneficiarse de instantes de belleza cuando nos visiten, y a veces les sorprenderemos con algún que otro apetitoso regalo para la mesa.
    Ahora que el invierno empieza a dejarnos atrás, preparémonos para la gozosa faena, y empecemos a instalar los semilleros de flores y hortalizas que, en unas semanas darán nota de color y vida al jardín. Miremos bien donde hace falta que aportemos estiércol o acolchado nuevo, así como que rincón precisa de remodelación, y donde podemos poner anuales nuevas que con sus flores nos darán ánimo para seguir creciendo juntas.
 

miércoles, 22 de enero de 2014

'Al menos una vez en la vida, toda persona debería recibir una ovación, porque todos vencemos al mundo'

 






"Al menos una vez en la vida, toda persona debería recibir una gran ovación, porque todos vencemos al mundo" August Pullman
 
     A menudo las personas se marcan retos inalcanzables, y no porque un reto lo sea sino porque al perseguirlo uno huye de su propio corazón. Por mucho que ganemos en habilidades y recursos, si nos vaciamos de compasión hacia la vida, las metas se hallarán siempre lejos. Necesitamos conocer en esencia de que trata la vida, y eso sólo puede hacerse desde un estado de paz y reconocimiento hacia todo lo que nos rodea.

 
 
 
 
 

      Primero, lleguemos a sentir que la vida siempre está de nuestro lado, incluso en medio de las experiencias más incómodas, que están ahí para corregir algo en nuestra expresión vital. Estos 'correctivos', sean accidentes o conflictos, nos obligan a pararnos para reconducir la dirección que llevamos. Podremos empezar a apreciar entonces que cada situación es perfecta para quien la está viviendo, no la juzguemos pues, y sepamos estar sin hacer mucho ruido en medio de ese escenario que por lo que sea nos llega en un momento dado.
 
 
     Segundo, no demos por supuesto que lo que ocurre o vemos es lo que parece. A menudo, el significado de una experiencia es profundo y complejo, no pretendamos racionalizarla, estamos en ella plenamente, dejando que nos nutra y nos modele. Tal vez así podamos sentir qué mensaje concreto necesitamos recibir.
 
 
     Es como cuando leemos durante unos días un libro, sumergiéndonos en una historia de vida paralela a la nuestra, e inevitablemente mezclándolas, como los sueños nocturnos con la vigilia activa. Al leer también soñamos, quizá para encontrar una trama suelta con la que aprender a tejer mejor el 'Sueño' que llamamos nuestra vida. Esa historia leida es un viaje a otro lugar, desde donde poder contemplar nuestra vida con observación desapegada; pero es bien real, porque puede emocionarnos y movernos el corazón más que mucho de lo que ocurre en la vigilia cotidiana.
 
  

jueves, 16 de enero de 2014

El arte de regalarte la felicidad en cualquier momento

 
     Se dice que el ser humano ha venido a esta vida a aprender, o a crecer.. también a aprender a amar. Y es cierto , y más expresiones que nos puedan venir. Y con todo, y más en estos tiempos de aparente negatividad en todo el planeta, hemos de reconocer que realmente hemos venido a gozar.
    Y, en medio de todos los desafíos cotidianos, la madre tierra siempre está ahí para apoyarnos y recordarnos que la vida en sí es pura ananda, o felicidad.
 
 
 
 
    Desde el instante único del nacimiento, la vida nos espera para que disfrutemos de los muchos regalos que guarda para nosotros. Nos hace guiños continuamente para que podamos reconocer el torrente de alegría que inunda todo momento.
     Para que, como niñ@s, podamos dar rienda suelta al instinto de pura alegría que somos. Llegar a estar en compañía de otros como nosotros, que también son pura felicidad.